Adelgazamiento involuntario y qué padecimientos pueden ocasionarla

Perder peso de manera incoluntaria

La disminución súbita de peso o adelgazamiento involuntario es una situación que siempre debe preocuparnos cuando ésta no es consecuencia de un programa voluntario de adelgazamiento. Como bien lo podría ser el sometimiento a una dieta estricta.

Esta realidad puede llegar a obedecer a tres causas principalmente:

  • El adelgazamiento súbito voluntario.
  • Adelgazamiento súbito involuntario.
  • Adelgazamiento súbito diverso.

El adelgazamiento súbito voluntario

Como ya lo hemos mencionado, el adelgazamiento súbito voluntario pudiese darse como consecuencia de un estricto programa de adelgazamiento espontaneo. O, por otro lado, producto de la existencia de una patología de carácter psicológico como lo es la anorexia nerviosa o un estado de depresión.

Ahora bien, un adelgazamiento repentino voluntario también puede ser consecuencia de algún tipo de recomendación médica. O sea que este obedece al tratamiento y control de enfermedades como la diabetes o en casos de obesidad mórbida.

Adelgazamiento súbito involuntario

Cuando ocurre un adelgazamiento súbito involuntario, lo más probable es que nos encontremos frente a alguna condición patológica que ha traído como consecuencia esta disminución abrupta del peso.

En estos casos, el cuerpo pierde no solamente tejido adiposo, sino también líquido y masa muscular que en los casos más extremos o terminales; y pueden conllevar al organismo a una caquexia.

Adelgazamiento súbito diverso

  Este tipo de adelgazamiento se da como una derivación de trastornos de diversa índole, como pudiesen ser un problema de drogadicción,  cambios en el organismo como producto de una edad avanzada, ingesta descontrolada de laxantes, o la respuesta del cuerpo a la medicación de enfermedades como el cáncer o en los problemas con las glándulas tiroides.

En los casos donde el adelgazamiento no responde a una dieta voluntaria, estos no constituyen una enfermedad en sí; sino a un síntoma de que algo no va bien en el organismo.

Cuando este hecho sucede, la pérdida de peso viene acompañada de otras manifestaciones como lo son la sensación de debilidad, falta de energía, pérdida del apetito, fatiga extrema y desnutrición.

¿Cuándo existe una condición de adelgazamiento súbito involuntario?

 Cuando nos referimos a un adelgazamiento involuntario, el cuerpo registra una pérdida de peso que ronda los 4,5 kg  en un período comprendido entre los 6 y los 12 meses o en un tiempo aún menor; sin que exista una causa conocida.

Adicionalmente, se hace evidente la perdida de tallas en el vestuario, la cual, si viene acompañado de una sensación de malestar general, indica que ha llegado la hora de visitar a un especialista en medicina general; que dará su orientación en cuanto a la posible razón de esta condición, o remitirá a la persona con el especialista más apropiado.

En los casos donde la pérdida súbita de peso corporal atiende a una condición patológica, las posibles enfermedades que pudiesen estar generando esta situación son las siguientes:

Padecimiento de enfermedades crónicas

En ellas podemos incluir a enfermedades como el cáncer (esté diagnosticado o no), más que todo los que se ubican en áreas que comprometen la absorción de nutrientes como el tubo digestivo, la boca, el páncreas o el estomago, diabetes en cualquiera de sus tipos, trastornos de la glándula tiroides, enfermedad obstructiva de los pulmones, entre otras.

Enfermedades infecto contagiosas

Enfermedades como el SIDA y la tuberculosis conllevan dentro de su sintomatología una reducción abrupta del apetito, lo que ocasiona que se ingiera una menor cantidad de alimentos y por ende; una importante pérdida de masa corporal.

Otras patologías asociadas

Existen diversos padecimientos que suelen estar asociados a una pérdida abrupta de peso, y que son de diversa naturaleza como algunas patologías del corazón.

La llamada enfermedad de Crohn, diversas ulceras estomacales e intestinales, la enfermedad de Addison (afecta la glándula suprarrenal), algunos estados demenciales y patologías neurológicas, etc.

Diagnóstico temprano de una pérdida súbita de peso:

En principio, si se considera que se está experimentando una pérdida de masa corporal sin una razón evidente para que suceda; deben solicitarse los servicios de un médico de medicina general. El mismo procederá a realizar los exámenes de rigor que suelen ser los siguientes:

  • Análisis de sangre, heces y orina.
  • Radiografías del tórax.
  • Resonancia magnética.
  • Otros a juicio del médico tratante.

 

Una vez obtenidos los resultados, orientará a la persona en referencia a su padecimiento y la remitirá posteriormente al especialista que corresponda como un oncólogo, un psiquiatra o un endocrinólogo; dependiendo del caso.