Dieta para embarazadas para mantener un peso saludable

Alimentos para la dieta de una mujer embarazada

Sí, también hay regímenes para el momento más delicado en la vida de una mujer, y ya sea para controlar o subir algún valor bajo, o para que el infante nazca de la forma más saludable posible, existen sencillas dietas para embarazadas que pueden surtir estos efectos y mantener un peso que sea saludable para la mujer.

Existe algo llamado la diabetes gestacional, y es bastante común en ciertos grupos étnicos, por lo que las dietas principales para el embarazo están basadas en el principio para evitar esto. Vulgarmente hablando, la embarazada come por dos, sin embargo, es más correcto el decir que debe estar comiendo mejor para dos, y más concretamente, comer de todo un poco.

Lo que se quiso decir es que las mujeres embarazadas deben proporcionarles nutrientes a sus bebés por nacer, para que prospere bien su desarrollo. Así que no se trata de cantidad, sino de comida de calidad.

Incluso si una segunda persona crece en su vientre, una futura madre no debe comer por dos. Aunque su requerimiento de energía está aumentando, pero no para duplicar la cantidad. La demanda adicional exacta depende del tamaño y el peso de la futura madre. Pero las mujeres embarazadas no tienen que comer por dos.

Recomendaciones para embarazadas

Antes de realizar cualquier dieta, es necesario el consultar con tu médico actual sobre cómo puede influir en ti cada aspecto ínfimo, puesto que no todos los cuerpos son iguales; y no es cuestión de adelgazar, sino de mantener una salud óptima para el retoño durante su periodo preparto. Algunos consejos para estas dietas:

  • Evitar el alcohol y la cafeína: lo más básico en la lista; una sola copa de vino puede causar estragos en cualquier etapa del desarrollo del bebé, e incluso, aún para el periodo de lactancia, es mejor evitar el ingerir bebidas de este tipo.
  • Poner atención al mercurio: los pescados que pueden contener mercurio se han de ver de reojo, puesto que dicho metal es capaz de afectar el desarrollo del infante. Si bien se puede consumir atún, se recomienda hacerlo solo un par de veces por semana.
  • Los alimentos de origen dudoso: alimentos de los que no se esté seguro de su procedencia pueden ser bastante perjudiciales. En su mayor aspecto, por el método de preparación, a veces no cocinando todo de manera adecuada, o en desproporciones aptas para el consumo de la mujer.

Los alimentos adecuados

De hecho, uno de los problemas de la alimentación en el embarazo es el ganar peso, y una manera saludable para evitarlo es mediante las comidas intermedias, entre las que se puede alternar fruta. También, luego de las comidas, un dulce no estaría mal, siempre y cuando no se exagere en cantidades y se mantenga un ambiente equilibrado entre lo ácido y lo alcalino en el organismo.

Se debe evitar los alimentos fritos, las harinas blancas, las grasas saturadas, y en el caso contrario, consumir yogures, zumos, huevos poché, granos, sándwiches, purés y demás. La leche en cantidad también es buena para un óptimo desarrollo junto con el agua,  la ternera, el pollo y el pavo.

Por lo vómitos y malestares, es posible que la embarazada logre perder cierto peso, por eso hay que contrarrestar con cantidades abundantes, lo suficiente como para aumentar poco menos de 4 kilos durante el primer trimestre; que engorde 300 gramos para el segundo (aquí importa mucho la alimentación que ha llevado hasta entonces); y 12 kilogramos en su etapa final.

A diferencia de las dietas técnicas, en el embarazo, por muy fuertes que sean los antojitos, se debe evitar lo más que se pueda los bocadillos entre comidas cuando no son las pautadas (cinco veces al día), puesto que pueden desnivelar las cantidades adquiridas y sus propiedades de ingestión. Algunos suplementos también pueden ayudar, todo siempre con el récipe correcto.